UN MODELO DE NORTE CONCEPTUAL
La conservación de la materia es consecuencia de la reducción óptima de la energía para mantener un equilibrio termodinamico más estable en el Universo; tanto inmediato de nuestro entorno terrenal, como distante en el conjunto del Cosmos.
Este principio, nos indica la orientación más conveniente del comportamiento humano en dirección a cumplir esa regla. Es decir, la conservación máxima, tanto biológica, sociológica, medioambiental; incluso, psicológica de la humanidad y su entorno.
Por tanto, ese principio debería ser considerado como el más ético, incluso para quienes necesiten un norte religioso; menos recomendable, porque el sentido crítico debería ser insustituible.
Aún así, si la falta de información no posibilita un pensamiento más global y crítico, un dios equilibrador del comportamiento humano y conservador de la naturaleza, puede ser el menos malo para quienes ansían creer en algo más místico e intangible…