EL ECLIPSE DEL 12 DE MAYO DE 1706, !EL REY SOL HA MUERTO!
Con la proximidad del próximo eclipse del 12 de agosto de 2026, que es también total en buena parte del norte de España y sur de Catalunya, renace el recuerdo histórico de el gran eclipse del 12 mayo de 1706 que barrió casi toda la costa mediterránea española. Ambos eclipses son de larga duración ya que la Tierra se encuentra cerca de su afelio, si bien el de agosto de 2026 sucede en España cerca del crepúsculo vespertino lo que le resta la impresión de que la oscuridad, la aparente noche, sucede en medio del día, cosa que aconteció y paralizo las acciones bélicas del 12 de mayo de 1706.
Según menciona Flammarion y otros autores franceses, el eclipse de mayo de 1706 (saros 133) que barrió de sur a norte la la costa mediterránea, el sur de Francia y el norte de Italia además de otras áreas, tuvo unas consecuencias muy trascendentes en la Guerra de Sucesión Española (1705-1715). El Dietario de la Generalitat consigna que el ejército borbónico que asediaba Barcelona desde el 3 de abril anterior levantaba los diversos campamentos que rodeaban la ciudad y se batía en una retirada precipitada y caótica. A los borbónicos aquel desordenado repliegue comportaría la pérdida de una cantidad colosal de armamento y vituallas, y la huida de su comandante en jefe, el rey Felipe V, que, según las fuentes, pocos días después ―el 25 de mayo― atravesaría la frontera francesa y abandonaría sus dominios.
Aquella situación venía precedida de la llegada de un contingente de 8.000 soldados de la alianza partidaria del archiduque Carlos, que habían desembarcado cerca de Barcelona. Durante semanas de asedio los borbónicos no habían conseguido ningún avance: los 18.000 soldados a las órdenes de Felipe V se habían mostrado incapaces de romper las líneas defensivas de Barcelona, formadas por 8.500 efectivos (4.500 de la Coronela, 2.000 del ejército de la Generalitat y 2.000 de los regimientos ingleses y holandeses). Los defensores también contaban con unos 1.000 miquelets catalanes.
Los efectivos borbónicos, según ciertos relatos estaban distribuidos en la zona oeste por tropas españolas y en la zona de Horta por contingentes franceses con gran número de piezas de artillería de calidad y calibre que se distribuían en los altos de la Rubira, mientras la base de los Austrias estaba en el Pla del Palau.
Naturalmente, en aquella época aunque ya se sabía por los astrónomos de los eclipses totales de Sol, incluso se daban someras predicciones, no estaba en el conocimiento general ni de la población ni de los militares.
A cosa de la 11 de la mañana, cuando el asedio de intensificaba, la luz solar desapareció en un eclipse total de larga duración de cerca de cinco minutos. Se relata que consternación en el banco francés fue total y se asociaba a la muerte de Luis XIV: !El Rey Sol ha muerto!, se repetía... De hecho, no se podía saber en aquella época si Luis XIV había muerto realmente, hasta bastantes días después. El pánico cundió entre unas tropas donde la religiosidad de la época y la ignorancia encontraron el terreno pastado.
Como consecuencia, se abandono toda la poderosa artillería francesa, tiendas y equipamientos, retirándose a Francia a marchas forzadas, mientras se retiraba el ejercito Borbónico español que en menos de un mes llegó a abandonar incluso Madrid en la primera de las pérdidas de la Capital.
La guerra se prolongó nueve años más, sobretodo porque el elevado arsenal proporcionó valioso equipamiento a los Austrias, además de una inesperada iniciativa que sólo menguó en la batalla de Almansa.
Los efectos del eclipse en la guerra no sólo fueron intensos en Barcelona, hay otros relatos de otras áreas, ya que la Guerra de sucesión tuvo una amplia trascendencia europea.